jueves, 12 de julio de 2012
El miedo a lo desconocido
Quién no le tiene miedo a lo distinto, a lo raro, a lo nuevo? Quién cuando probó por primera vez una comida no puso cara de asco desde antes de probarla? Por instinto, las cosas nuevas nos suelen asustar. Es más fácil y cómodo quedarnos con lo que conocemos. Estamos tranquilos, sin ningún cambio. Y quién va a decir que no le gusta estár cómodo, o no? Si todo sigue igual en nuestra vida, ya todo sería muy predecible. El asunto es el siguiente: yo creo que mi familia me tiene miedo. Le tiene miedo a ese "desconocido" que vengo a ser yo. Ninguno termina de convencerse con lo que yo quiero hacer de mi vida. Me plantean otras soluciones, otros caminos, pero no me dejan hacer el propio. Por qué? Simplemente porque les dá miedo. No voy a negar que a mí también, pero el hecho es que quiero probar cosas nuevas. Quiero seguir lo que creo que es mi vocación, mi futuro, y mi felicidad. Pero al ser la única con ideas tan revolucionarias, tan voladas, tan artísticas en mi familia, mis papás le tienen miedo. Mis papás, mis abuelos, mis tíos... Todos piensan un futuro para mí que entre en su "conocido", que no los altere, que los deje vivir tranquilos... pero no es lo que quiero yo. No me gusta la vida planeada de colegio - secundario - universidad - trabajo. Ellos están todos acostumbrados a que sea todo más ¿mecánico? no sé exactamente cómo llamarle. Pero yo tengo alma de artista, es así. No hay lugar como el escenario. NO LO HAY. Y no me quieran convencer de lo contrario. Para el resto, es un sueño imposible, una actividad extra, un gustito que me pego los lunes en el San Martín y así va a seguir siendo. Pero yo sigo con la esperanza de que algún día acepten esta desconocida, con alma de artista, cuya vida quiere transcurrir sobre un escenario, y no soñando con él.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario