lunes, 23 de abril de 2012

El frasco

Les dejo una pequeña reflexión que leí recién. Espero que les guste... 

Un día, un profesor de filosofía empezó su clase tomando un frasco grande y vacío de mayonesa que llenó con pelotas de golf. A continuación, les preguntó a sus estudiantes que si el frasco estaba lleno. Y los estudiantes respondieron que sí.
Pero el profesor tomó una caja llena de canicas y la vació dentro del frasco de mayonesa. Haciendo unos pequeños movimientos, Las canicas llenaron los espacios vacíos que había entre las pelotas de golf. Entonces, el profesor volvió a preguntar a los estudiantes que si el frasco estaba lleno, y ellos volvieron a decir que sí.
Pero el profesor tomó una caja con arena y la vació dentro del frasco. Sacudió un poco el frasco, y obviamente, la arena ocupó todos los espacios vacíos, así que el profesor volvió a preguntar que si el frasco estaba lleno. En esta ocasión, los estudiantes respondieron con un sí unánime.
Pero el profesor agregó dos tazas de café al contenido del frasco y, efectivamente, aún había sitio para esa cantidad de líquido. Los estudiantes estallaron en carcajadas al comprobar la agudeza del profesor. Cuando la risa se apagaba, el profesor les dijo:
–Quiero que se den cuenta de que este frasco representa la vida.
Las pelotas de golf son las cosas importantes en la vida como la familia, los hijos, la salud, los amigos, todo lo que les apasione de verdad. Son cosas que llenarían por completo su vida aunque perdieran todo lo demás.
Las canicas son las otras cosas importantes, como el trabajo, la casa, el abrigo, entre otras.
La arena es todo lo demás, las pequeñas cosas.
Si ponen la arena en el frasco primero, ya no habrá espacio para las canicas, ni para las pelotas de golf. Lo mismo ocurre con la vida. Si gastamos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, nunca tendremos lugar para las cosas realmente importantes en la vida.
Así pues, presten atención a las cosas que son cruciales para su felicidad. Jueguen con sus hijos, tómese tiempo para asistir al médico, vayan con su pareja a cenar, practiquen su deporte o afición favorita. Siempre habrá tiempo para limpiar la casa y reparar la llave del agua. Ocúpense de las pelotas de golf primero, de las cosas que realmente importan. El resto es sólo arena.
Uno de los estudiantes levantó la mano y preguntó que qué representaba el café? El profesor sonrió y dijo:
– ¡Me alegro de que me haga esa pregunta! –Exclamó el profesor–. El café sirve para demostrar que no importa cuán ocupada pueda parecer su vida, siempre habrá sitio para compartir un par de tazas de café con un amigo.

jueves, 19 de abril de 2012

Stay Strong

Tal vez inconscientemente, o ignorando un poco su realidad, empecé a tomarla como ejemplo. No mucho se sabía de su vida y yo aún así la admiraba. Y una vez que todo salió a la luz, me sentí más identificada con ella, y la admiré más. La fuerza de ella, es mi fuerza. Es mi ejemplo a seguir. Y el de muchas que sufrimos lo mismo que ella.

lunes, 16 de abril de 2012

Me mantengo acá y no me muevo

Es difícil ser el distinto. Pero más difícil es aceptarlo en vez de aceptar las reglas que el resto nos impone. La salida más simple, es cambiar, adaptarse al resto. Si no les gusta cómo soy, ellos son de determinada manera... y bueno, de ahora en más me callo y hago como que pienso igual, siento igual, me veo igual, decido igual, camino igual. Ser uno más del montón, no está mal... pero cuando te sale de adentro, no cuando te obligás a serlo. Hay que tener personalidad y ser fuerte, para aceptar que uno es diferente, y no sólo aceptarse, sino sentirse orgulloso de eso. Tener orgullo no significa descalificar a nadie, significa no sentirse menos por eso. Tener la fuerza para decir "Soy así, me acepto, me quiero, me mantengo acá y no me muevo".

sábado, 7 de abril de 2012

El mejor consejo

Muchas veces creemos que cuando alguien nos cuenta algo, algún problema, alguna situación que no esté resultando, tenemos que darle un consejo. Los consejos no se dan a tontas ni a locas, no se dan porque me pasó algo parecido y ahora "sé" lo que hay que hacer, no se dan porque el otro abrió la boca para contar lo que le pasa. Se dan cuando se piden. Es algo que yo lo tengo bien sabido, muchas veces cuento las cosas porque necesito descargarme, no porque quiero que me digan lo que tengo que hacer. 
No escribo esto porque me harté de que me den consejos sin pedirlo, sino por lo contrario. Di un consejo que no me pidieron y estoy extremadamente arrepentida. No paro de pensar en eso. Me siento muy culpable. Yo misma sé lo molesto que es que te den consejos sin pedirlos, y lo hago. 
No hay que dar consejos sin que te lo pidan, es así de claro, así de sencillo. Hay veces que sólo se necesita ser escuchado, abrazado, o con una simple mirada se siente mejor. Mi último consejo no pedido va a ser: no den consejos no pedidos.