martes, 22 de noviembre de 2011

Reunión. Amigos y amigas. Yo sé que te pasó.

  • El día anterior a alguna de ellas le pasó algo re importante con el chico que le gusta y no lo puede contar adelante de sus amigos, porque creerían que es una inmadura.
  • Se arman dos conversaciones paralelas: una de ellas, y la otra de ellos con una o dos chicas hablando de cosas de hombres.
  • Cuando hay una charla general, ellas se hablan en código y se ríen, por algo que pasó la última vez que se vieron. Ellos las miran con cara de "otra vez lo mismo".
  • Ellos comparan todo con fútbol.
  • Ellos hablan de fútbol y nombran jugadores. Ellas, opinan sobre si los jugadores son lindos o no.
  • Durante toda la noche se repite una frase típica del grupo.
  • Después del momento más gracioso de la noche, se hace un laaaaargo silencio.
  • Uno hace un chiste, otro se lo sigue, y uno hace un comentario final, que automáticamente le saca la gracia a todo lo anterior.
  • Ellas, parece que van a una fiesta. Ellos, tienen la misma remera que usaron a la tarde para ir a jugar un partido, y que no la lavan desde hace 2 semanas.
  • El que se sienta en la punta, automáticamente queda descalificado para formar parte de las conversaciones.
  • Todos se ríen y siempre hay uno que pregunta "¿Qué dijo?".
  • Entre todo el quilombo, algunas de ellas aprovechan para hablar algo "importantísimo". Alguno de ellos se da cuenta, y se callan todos para escucharlas.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Hay algo en mi

Hace días que no vienen siendo mis días. Me confunde mi estado de ánimo. Hace tiempo que vengo buscando algo que encontré, y eso me trajo mucha alegría. Terminé el proyecto que tenía. Dije lo que tenía que decir. Bailé lo que tenía que bailar. Escribí lo que tenía que escribir. Superé lo que tenía que superar. Sin embargo, estoy mal. Es incomprensible mi estado, es incomprensible mi ánimo. No sé qué es lo que me falta para ser feliz, no entiendo qué me pasé, qué no tuve en cuenta. Ese espacio que mantenía vacío, que me impedía ser feliz, no sólo lo llené, sino que lo rebalsé. Y aún así hay algo en mi, que no me deja ser felíz.