sábado, 25 de febrero de 2012

Simples palabras

Soy una adulta de apenas 18 años. Para mí punto de vista, sigo siendo una niña. No tengo en claro lo que voy a hacer el día de mañana, tengo sueños pero no planes. No estudié para ser escritora, no sé palabras difíciles. No sé lo que pasa en el mundo, no conozco grandes personas, apenas sé un poco de historia (es más, mi novio se sorprendió porque yo sabía en qué batalla habían participado San Martín y Bolivar juntos). No sé de tecnología (me suelo pelear con mi celular), no sé de arte, no sé de literatura, la geografía siempre me resultó pesada. La historia argentina me tentó en algún tiempo, pero las matemáticas la superaron. En fin, poco y nada sé. Más nada que poco. Muchas veces dudo hasta de cómo se escribe mi nombre. Soy una más del montón. No me destaco por ser la más inteligente, ni la más linda. Soy una persona más que camina por la calle. Para los demás. Para mí soy yo, como soy, como quiero. Desde mi simple y humilde lugar. No necesito saber nada grande para dar mi opinión. Desde las pocas palabras que sé escribir y pronunciar, quiero hacerme escuchar. Quiero dar mi punto de vista. Me quiero expresar. Simple, clara y sencilla. Así quienes son iguales a mí en cuanto a la ignorancia, me puedan entender. Las únicas dos palabras largas y complejas que sé son esternocleidomastoideo y supercalifragilisticoespialidoso, y lo digo con orgullo.

1 comentario:

  1. Debo reconocer, que no me gustan tus palabras, princesa. No creo que seas una más del montón. Quizá, no tengas conocimientos extraordinarios, pero eso no te hace ordinaria. Fijate lo que hay adentro, ESO te hace especial.

    ResponderEliminar