Anoche soñé con mi abuela. Soñé que estaba en la casa de mis abuelos, en una especie de fiesta, no sé bien si era un cumpleaños, una celebración o qué. Estaban los amigos de mis abuelos, amigos míos, y un montón de gente desconocida que, en el sueño, me resultaba conocida. Ahí, en el living de esa casa, pasaba todo. Yo tenía que hacer una funda para un sillón, que alguien me había pedido. No sabía cómo hacerla y todo lo que intentaba, me salía mal. En eso la "cámara" se da vuelta y enfoca a mi abuela. Mi abuela me retaba y me decía que cómo estaba haciendo las cosas así, cuando de otra manera, resultaban tan sencillas. Yo la miraba extrañada. No entendía qué hacía ella ahí. Cómo podía estar delante mío, si había fallecido hace casi 8 años atrás. Me podía hablar, y le podía hablar, como si nunca hubiese pasado nada. Nadie parecía extrañado con que mi abuela estuviese presente. Yo seguía sin entender cómo era que estaba parada frente a mí. No sé cómo, porque nadie me lo dijo, supe que mi abuela todo este tiempo había estado de viaje, como en otra dimensión. Nunca había estado enferma. Nunca había perdido su pelo ni usado peluca. Sólo se había ausentado, nada más. A nadie le extrañaba, a nadie más que a mí. Pero tampoco me animaba a preguntar. No entendía cómo mi abuelo había estado tantos años sin ella, cuando estar juntos era una opción. Ni cómo nunca habíamos hablado por teléfono o contactado de alguna manera. Pero ahí estaba, mi abuela, como si nada. Y me seguía retando. Que la costura estaba chueca, que el elástico estaba mal cosido, que cuando continuara cosiendo, iba a salir todo peor.
Me desperté feliz de haberla visto, tan bien, tan tranquila, sabiendo que lo único que le importaba, era que cosiera y me salieran las cosas lo mejor posible. Ella siempre fue una hábil costurera, sin estudios, sin usar moldes, siempre usó su inteligencia, razonamiento y astucia para hacer todo lo mejor posible. No era prolija, hacía todo a los apurones, pero llegaba a los resultados, y, a la vista, era todo increíble.
Traje de lo de mi abuelo, un vestido que ella se estaba haciendo y no pudo terminar. Lo tengo guardado. Algún día cuando tenga tiempo, lo terminaré y lo usaré, recordando a mi abuela, y este sueño, donde me ayudaba a coser.
No hay comentarios:
Publicar un comentario