domingo, 26 de mayo de 2013

Uno

Viendo el partido de River, estaba ansiosa por un cuarto gol. Un 3-0 es un buen partido ganado, el 4-0, es goleada.
Me puse a pensar sobre la diferencia. ¿Por qué del 3 al 4 (para mí al menos) pasa de ser una cosa a otra? Y pensé. Pensé que también por diferencia de uno se puede ganar, se puede perder, o por falta de ese uno, se puede empatar.
Y qué pasa si de ese uno que hablamos, somos nosotros mismos? Yo no creo que sea ni la primera ni la última persona que en algún punto de su vida, haya pensado que si estaba o no en un lugar, era lo mismo. Si voy o me quedo, no pasa nada. El mundo no va a cambiar porque yo no esté, no hable, no esté presente, no haga x cosa. 
No nos damos cuenta, pero a veces, somos ese gol que hace que las cosas pasen de una derrota, un empate, un buen partido ganado, a ser una goleada.

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