lunes, 18 de julio de 2011

Aceptar los defectos

Es fácil decir que debemos aceptar nuestros defectos, pero no es fácil hacerlo. Claro está, que nadie es perfecto, pero parte de acercarse a una perfección idealista (e imposible) es aceptarse a uno mismo, con sus defectos y virtudes, sus fortalezas y debilidades. La única manera de superarnos, es aceptar eso en lo que fallamos. Tu defecto (y el mío) puede ser  hacer comentarios hirientes, dejarte llevar por los impulsos, creerte más d elo que eres, no valorar lo que eres, hablar mal de la gente... Pueden ser tantos ! Cada uno tiene que encontrarlo o encontrarlos, ya que es cierto que pueden ser más de uno (y así es), para poder superarlos. Al igual que un alcohólico o un drogadicto, el primer paso de la "recuperación" de nuestros defectos, es aceptarlos. Así, y sólo así, podremos mejorar, cambiar, y hacernos cargo de ellos.

¿Cómo encuentro mi defecto ?

Opción 1: La ayuda de un amigo/a
Cada uno sabe con quién podría llevar a cabo esta actividad. La idea es tener una charla profunda y totalmente sincera con él/ella, diciendo las cosas de frente. Es aconsejable que sea mutuo, ya que pocas personas pueden aceptar la opinión del otro sobre sí mismo, sin una dar una respuesta a cambio.

Opción 2: Mirarse uno mismo
Bien, esta es para aquellos que son más valientes a sí mismos, o le temen a escuchar la opinión ajena. Consiste en pararse frente a un espejo, y con calma (y sin insultos), decirse lo que se piensa de uno a primera vista mas allá de lo físico. Cómo me paro, que gestos hago seguidos, un tic, que impresión doy al otro... Y luego, ver en aquellos momentos donde comparto con otros, cómo reacciono a distintas situaciones, cuándo entro en pánico, cómo trato al otro... Lo ideal sería hacerlo durante una semana, de manera que abarquemos todas las situaciones comunes en nuestra vida (ir a la escuela, facultad, trabajo, ver a la familia, a los amigos, jefes, profesores, etc.).

Una vez superada esta etapa, lo siguiente es lo menos difícil: el cambio. Cuando una actitud tuya te moleste, en ese mismo momento intenta enmendarla. ¿Hiciste un comentario que no debias ? Pide disculpas. ¿Te jactaste de ser perfecto? Asegúrate de dejar en claro que no es así, puesto que nadie lo es. ¿Corregiste a alguien cuando no debías? Pon una sonrisa, y dile "cuando uno se equivoca seguido, ya aprende". Probablemente no puedas negar el hecho de que te llamaste gorda y alguien tuvo que darte un sacudón, ¿no? Dile que tu gordura es de bobadas, no de otra cosa.

Nunca es tarde para arreglar una actitud o un comentario fuera de lugar, NUNCA.

No hay comentarios:

Publicar un comentario